Mi manual del bebé, quinta edición octubre 2013 | Page 134
Desarrollo / Meses 8-9
Otro adelanto es que se introduce en
la temática del tiempo con el inicio de
una clara comprensión de antes y después. Resulta significativa la incorporación del empleo de gestos y la imitación
de muecas de tristeza, alegría u otras enseñadas por otros niños o adultos.
El bebé continúa en la etapa oral
activa, durante la cual muerde. También es común encontrar un apego especial a un objeto o juguete que le da
cierta seguridad en los momentos de
angustia (osito, trapito, manta u otros),
los cuales le sirven para relajarse mientras los abraza o carga. Estos se llaman
objetos transicionales. El uso de ellos es
normal y sirven para controlar las tensiones propias de la edad.
Pautas de crianza
Para realizar un acompañamiento afectuoso al bebé durante esta edad, se
sugiere que los padres se apoyen en
conocer las vivencias y procesos propios
del desarrollo del niño o la niña en particular, con el fin de brindar un soporte
acorde a sus necesidades.
Las relaciones amistosas y confiadas
que construye le generan la seguridad
afectiva requerida para superar con
éxito las dificultades que se le presenten, de esta forma se logra
evitar cualquier trauma psicológico que deje secuelas.
¿Q
¿Qué es
la ansiedad
por separación
física?
Información
en la pág. 142
132
Para superar los padecimientos por
la angustia de separación que puede
experimentar ante la ausencia temporal o definitiva de la madre, el padre u
otra persona significativa, es fundamental el apoyo de una persona cercana
afectivamente al bebé, que le ayude
en este período de crisis a proporcionarle el objeto transicional y a satisfacer
afectuosamente las necesidades que se
presenten.
El amor incondicional de padres y
demás miembros cercanos de su familia y la seguridad de contar con su
apoyo en cualquier momento que requiera, brindan al pequeño la seguridad suficiente para afrontar dificultades y para sobrellevar con suficiente
calma las experiencias propias de su
proceso vital.
Acompañar inteligente y afectuosamente el proceso por el que transcurre
el bebé, orientar su camino sin coacciones y controlar los probables riesgos que
corre, son tareas propias de la crianza
humanizada, la cual se debe ofrecer
para un adecuado crecimiento y desarrollo del niño o la niña.