Mi manual del bebé, quinta edición octubre 2013 | Page 122
Desarrollo / Mes 2
Los primeros balbuceos
Desde los cero
hasta los seis meses.
Al nacer, el bebé mantiene una comunicación constante con el medio, la cual
es más evidente en la interacción con
la madre. En la lactancia, por ejemplo,
se destaca la acción refleja y funciones
innatas como succión, deglución, respiración y su respectiva coordinación,
en las que interviene una importante
acción muscular que será la precursora
del desarrollo del habla.
En estos primeros meses, el grito, la
risa y el llanto, son portadores de significado o mensajes en tanto la madre
aprende a identificar estados de confort
o disconfort, caracterizados por la intensidad, el timbre y la entonación. En este
mismo estadío, la voz de la madre y de
las personas que conviven con el niño
y sus diferentes entonaciones y gestos,
hacen parte del proceso comunicativo.
Con cada exposición a diferentes
estímulos auditivos, táctiles, visuales, olfativos, gustativos, entre otros, se van especializando las sensaciones y los movimientos, principalmente los de la boca.
A partir del segundo mes, decrece
el uso de gritos y llanto como base de su
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comunicación e inicia el ‘laleo’ o juego
vocal, principalmente cuando el bebé
está tranquilo, caracterizado por el uso
repetitivo de sonidos vocálicos que luego
va combinando con sonidos guturales.
En este mismo período trata de imitar los movimientos de la boca de la
madre y produce sonidos similares. El
juego vocal se enriquece rápidamente
y el niño incluye otros sonidos consonánticos. Después de los seis meses, la
cantidad de producciones crece y el
niño reproduce nuevos sonidos escuchados. Es común que haga reduplicaciones de sílabas como ‘ma ma ma’ o
‘pa pa pa’ sin pronunciar una palabra
propiamente dicha.
En este período se inicia la adquisición de la representatividad de algunas
palabras ligadas básicamente a intereses fisiológicos (juego, rutinas de sueño,
higiene, alimento). De igual manera,
comprende algunas palabras que caracterizan un contexto determinado.
Finalmente, va incorporando sonidos
pertenecientes a su lengua y desecha
los que no hacen parte de su fonética.
Tips para el desarrollo
del lenguaje: pág. 192