Mi manual del bebé, quinta edición octubre 2013 | Page 112

Biberón Proceso de alimentación En vez de fijarle cantidades estrictas, el recién nacido se debe alimentar cada vez que lo pida o cuando llora porque el consumo se regula por su satisfacción. Esto se puede identificar porque se mueve y está molesto mientras se alimenta. En cambio, si termina el biberón y sigue relamiéndose es porque necesita más. Luego del primer mes es más sencillo porque ya hay una regularidad en las horas y por lo general los padres reconocen las señales y necesidades. Posterior a los dos meses es probable que el bebé no solicite alimento en toda la noche porque su capacidad de consumo soporta más de cinco horas sin pedir biberón. Estos períodos de ayuno son muy saludables para dejar descansar el intestino y las hormonas del mismo. A los seis meses, cuando empiezan los alimentos complementarios como cereales infantiles, purés de carnes y de vegetales y compotas de frutas, el bebé reducirá la cantidad de fórmula infantil. Probablemente cada comida de nuevos alimentos termine por remplazar una toma de leche. Suplementos En los bebés que están siendo amamantados, se usan los suplementos de 110 hierro desde los cuatro hasta los diez meses de edad hasta el momento en que empiezan a consumir alimentos sólidos ricos en hierro (carnes rojas, vísceras o cereales infantiles fortificados). El niño que toma fórmula no necesita suplemento de hierro porque ésta tiene la cantidad necesaria de ese elemento. Cuando el bebé nace se le aplica una inyección de vitamina K que ayuda a controlar la coagulación de su sangre. Paso del biberón al vaso Hay vasos dotados con una especie de cucharita que ayudan para este momento de transición. A los seis meses, cuando empieza la alimentación complementaria, el bebé está en capacidad de recibir la cucharita y este tipo de vasos sirven mucho para evitar el chupo. Además porque a esa edad va perdiendo el reflejo de protusión (empujar con la lengua todo lo que se apoya en sus labios), lo cual exige un poco más de paciencia para dar el alimento, pero con el tiempo se puede crear el hábito a la cucharita. A los seis u ocho meses ya está en capacidad de empezar a tomar con sorbitos. Al año de edad puede tomar líquidos del vaso ayudado por un adulto y a los dos años puede hacerlo solo bajo su propio control.