Mi manual del bebé, quinta edición octubre 2013 | Página 108
Lactancia
Enfermedades de mamá
durante la lactancia
Mastitis
Gripa
Es la más frecuente enfermedad en mujeres lactantes, pero es prevenible. Los
senos deben prepararse durante los nueve meses del embarazo; desde el mismo momento en que se confirma, hay
que comenzar a utilizar emolientes naturales, aceites o cremas humectantes
alrededor de la areola; así mismo utilizar
guantes de crin o estropajos que junto
con los jabones ayudarán a remover las
células muertas, suavizando y cambiando la textura de la piel de ese sector del
cuerpo que durante el embarazo se reseca y se engruesa.
Las mamás lactantes que tienen gripa
deben seguir amamantando, pues esta
afección es tan sólo una enfermedad
viral, además porque el bebé a través
de la leche materna está recibiendo
inmunoglobulina que lo defenderá de
la gripa que sufre la madre. Si ella tiene
mucha tos o congestión nasal debe utilizar tapabocas.
Otra forma de evitar la mastitis es exponiendo los senos al sol, aprovechando los momentos cuando se pone al
bebé a que reciba la vitamina D y evite
la ictericia.
Cuando no se han preparado los
senos, la saliva del bebé y la humedad
constante empiezan a generar grietas
que desencadenan la mastitis. Tan pronto presente inflamación en alguno de los
senos, debe consultar a un especialista
porque esta enfermedad va acompañada de fiebre alta, malestar generalizado
y abscesos. Algunas veces es necesario
drenar la zona y suministrar antibiótico.
La mastitis se puede controlar en casa;
cuando no hay mucho dolor, se recomienda ponerse compresas de agua
fría y tibia alternadamente para desinflamar el área. Pero cuando se complica con fiebre constante y muy alta, se
debe acudir al servicio de urgencias y
una hospitalización es probable.
La lactancia debe continuar con el
seno que se encuentra sano. De todas
formas, el seno afectado debe seguirse ordeñando y hay que botar la leche
extraída.
106
Várices en las piernas
Las várices se pueden presentar por los
cambios asociados a la gestación, con
mayor razón si hay factores genéticos y
más si ya ha tenido hijos. El sedentarismo
aumenta su probabilidad y severidad,
por lo que se recomiendan caminatas
cortas todo el embarazo y durante el
período de lactancia.
Varicela
Es ocasional que les dé varicela a las
mujeres que están lactando. Si se presentan ampollas en piel, con fiebre, que
sugieran la presencia de varicela, se
debe suspender la lactancia y acudir
con urgencia a un centro médico.
Lo más efectivo para prevenir la mastitis es hacer
el drenaje adecuado de
la leche materna, ya sea
con la succión del bebé,
drenaje manual o ayudado con succionadores diseñados para tal fin. Este
drenaje debe hacerse de manera alternada, entre ambos senos.
La causa más frecuente de mastitis es
la retención de leche que se presenta
cuando a la mujer le da miedo amamantar porque le duele o cuando por
fuerza mayor el bebé es separado de
ella (por ejemplo, debido a una enfermedad).