Mi manual del bebé Octava edición | Page 190

Salud bebé / Esté pendiente

La circuncisión del bebé

Salvo por preceptos religiosos o costumbres sociales, no es un procedimiento obligatorio en todos los varones recién nacidos o de edades mayores. Aunque en algunos casos es necesario practicarlo, cada vez es menos indicado. No se recomienda en niños de menos de dos kilogramos o con problemas médicos.
Cuando la cirugía se realiza bajo anestesia general, el niño no siente nada. En los mayores de un año, después de pasado el efecto de la anestesia, es normal que el pene esté hinchado. En los bebés, habitualmente, no se presentan alteraciones.
El área queda protegida con gasas que deben permanecer allí hasta el día siguiente. En caso de bebés que usan pañal, dada la humedad que se genera, las gasas pueden caerse antes de un día.
Acomodado con sus pañales, el bebé no tendrá problemas durante el sueño. Los mayores deben dormir en posición fetal, para evitar que sábanas y cobijas rocen el área genital.
Al retirar las gasas deben humedecerse con agua limpia y tibia, luego, con cuidado, se cortan.
A continuación se introduce el pene en agua tibia y se lava con agua que contenga un poco de sal. No usar jabón. Después se seca muy bien y se aplica crema antibiótica por cinco o seis días. En bebés pequeños repetir este procedimiento a cada cambio de pañal; en los niños mayores, dos veces al día.
Llamar al médico si la orina sale a gotas, la cabeza del pene está azul o negra, la incisión tiene más de unas gotas de sangre, el área parece infectada( tiene inflamación o mal olor), hay fiebre o el niño parece enfermo.
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Testículos no descendidos

Mientras el bebé está en el útero de la madre, sus testículos se forman en la parte baja del vientre y suelen ubicarse en el escroto en el séptimo mes de gestación. El pediatra revisa en cada control que los testículos estén en su lugar y es tolerable que en los primeros ocho o diez meses aún no hayan completado su descenso y se encuentren en el orificio superior del escroto. Pasado este tiempo, el médico debe buscar en dónde están.
Los testículos tienen un ligamento retráctil que les permite guardarse en la parte baja del vientre ante situaciones de peligro, pero que también puede ser estirado para fijar este órgano en el escroto, lo cual se realiza con una intervención quirúrgica.