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Evaluación
Aquí los intérpretes, el grupo y los observadores evalúan la escenificación
con base en los criterios establecidos en la fase de preparación. La retroalimentación que ofrece el grupo puede estar precedida de una discusión en grupos que homogenice las opiniones de los participantes.
La evaluación no debe ser sólo descriptiva de los comportamientos observados, sino se debe analizar sus posibles consecuencias y como conclusión conformar un plan de perfeccionamiento en el área para la que se
ha aplicado el método. Como parte de la preparación psicológica del grupo el docente debe advertir que en esta fase, al igual que en la
escenificación, las personas no serán mencionadas por su nombre real,
sino por el nombre ficticio asumido durante el juego. Esto disminuye el
impacto psicológico que la evaluación del grupo tiene sobre los intérpretes.
El docente no debe explicar ni sugerir las actividades o comportamientos
a seguir por los intérpretes o el grupo en la escenificación ni en la evaluación; las aclaraciones sólo deben estar encaminadas a esclarecer el procedimiento durante el método a precisar la comprensión de la descripción ya realizada acerca de los personajes a interpretar o la situación.
Requisitos para la elaboración del juego de roles
La elaboración del material base para el juego de roles, sea o no estructurado, debe tener las siguientes características:
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Los personajes a representar y la situación no deben ser «inventadas» por el docente. En el juego de roles se debe reflejar el problema
que interesa y éste debe ser tomado de la vida real, para lo que el
docente se puede valer de su propia experiencia laboral, de asesorías, consultorías o investigaciones realizadas.
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Los nombres de las personas y entidades laborales deben ser supuestos para disminuir el nivel de tensión que genera el método.
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El nivel de descripción puede ser más o menos general en dependencia de que sea estructurado o no estructurado, pero en ningún caso
los intérpretes deben ajustarse a guiones o diálogos preestablecidos,
que limitan su espontaneidad y creatividad. Es conveniente un cierto
grado de ambigüedad que refleje las condiciones de la vida real.
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En la descripción no se deben incluir elementos evaluativos que
parcialicen negativamente a los intérpretes con su propio personaje,
ni se deben indicar actitudes y comportamientos a seguir.