• Habilidades para utilizar de forma eficaz el conocimiento de las relaciones interpersonales en el tratamiento de los pacientes.
• Habilidades terapéuticas para manejar adecuadamente la relación médico paciente familia y optimizar la efectividad de todos los tipos de terapia.
• Habilidades para manejar y utilizar los recursos de la comunidad y el sistema de los servicios de salud en beneficio de los pacientes.
• La capacidad para dirigir e integrar el conocimiento y las habilidades de los diversos profesionales. Esta última es esencial en un Médico de Familia.( 7)
Competencias centrales La definición de la disciplina de medicina general / medicina de familia y del médico especializado en ella, debe conducirnos directamente a las competencias centrales del médico generalista / médico de familia.“ Centrales” significa esenciales para la disciplina, independientemente del sistema de atención sanitaria en el que se ejerzan. Las once características de la disciplina están relacionadas con once capacidades que todo médico especialista en medicina de familia debería dominar. A causa de su interrelación, se las agrupa en seis categorías independientes de competencias centrales. A continuación se describen los principales aspectos de cada grupo.
Gestión de la Atención Primaria Incluye la habilidad de: – gestionar el contacto inicial con los pacientes, ocupándose de problemas no seleccionados; – cubrir todo el espectro de estados de salud; – coordinar la atención con otros profesionales de la Atención Primaria y con otros especialistas; – dominar efectiva y apropiadamente la asistencia médica y la utilización del servicio sanitario; – poner a disposición del paciente los servicios apropiados dentro del sistema de atención sanitaria; – actuar como defensor del paciente. Atención centrada en la persona Incluye la habilidad de: – adoptar un enfoque centrado en la persona al ocuparse de pacientes y problemas en el contexto de las circunstancias del paciente; – desarrollar y aplicar la consulta de la medicina general, a fin de provocar una relación médicopaciente efectiva, con respeto por la autonomía del paciente; – comunicar, establecer prioridades y actuar en colaboración; – proporcionar la continuidad longitudinal de la atención, según lo determinado por las necesidades del paciente y remitiéndose a una gestión permanente y coordinada de la atención médica.
Capacidades específicas para la solución de problemas Incluyen la habilidad de: – relacionar los procesos específicos de toma de decisiones con el predominio y la incidencia de la enfermedad en la comunidad; – reunir selectivamente e interpretar la información de los exámenes físicos que constan en la historia clínica y en las investigaciones, y aplicarlos a un plan de gestión apropiado, en colaboración con el paciente; – adoptar principios de trabajo apropiados( por ejemplo, la investigación acumulativa, utilizando el tiempo como herramienta, y tolerar la incertidumbre); – intervenir con urgencia cuando sea necesario; – gestionar condiciones que se pueden presentar de forma temprana y no clara; – hacer un uso efectivo y eficiente de los diagnósticos y las intervenciones terapéuticas.
Introducción a la Medicina Familiar