Matador Arte Nosotros los perros | Page 21

Sin palabras

De que sirven las palabras, si se puede hablar con las miradas.

Si con un simple gesto me llevas hasta el cielo.

Todas las noches espero con ansias,

para encontrarse con mis sueños,

pero cuando no te veo

el corazón solloza porque no te tengo.

Si tan sólo supieras que los recuerdos no

sirven de nada cuando no te veo,

entenderías por que no puedo alejarme de ti.

Pero dime, cómo hago para que comprendas que yo no sé vivir sin ti.

Y es que el corazón se alegra cuando estás cerca de mí.

Tus ojos reflejan los secretos de tu alma.

Y me dicen a gritos que el amor es más grande que la distancia.

No importa que lejos estés o el tiempo que pasa.

Nuestro amor siempre florece y nos roba las palabras.

Lucía Paola Esquivel Mercado

Madre Naturaleza

Nadie te vio llorar

en la llanura

tan solo mi estrépita estructura,

mendigabas el trozo de pan con amargura

y el surco en su premura

dilataba el horadar de tus arados

en que los maizales semicondenados

ultrajaban el pecho de tus miles de entenados

que sollozando consternados

maldecían la tierra en que nacieron,

sin esperanza alguna

teniendo por única fortuna

al mundo que vinieron,

cuyo capital a Dios nunca le pidieron

y al final con él se conformaron

tomando por casa tus grietas que usurparon.

Y en ti como sola riqueza

un arroyo de olvido costearon:

explotando las hierbas que había en la maleza

signo de paz y fortaleza

para aquel que con entereza

edifica de amor en su pobreza

gritando al cielo eres tú, mi Madre naturaleza.

Leonardo de la Torre Berumen

León Cordero II

Última, senda que habré de transitar

El sonoro doble

anuncia el adiós de los míos,

¿cuál de todos será?

o quien exhala la desconocida senda

que algún día habré de transitar,

pero mientras esa partida declina,

escribiré cuanto viví

al correr de los años,

tristes alegrías, ignotas congojas

y voraces recuerdos

que nunca volveré a contar

tan solo mi ignorada descendencia

habrá de hacerlos suyos,

recordando al autor intelectual

de tales tonterías,

posibles creadoras de quienes

leerán y releerán las simplezas

que tan sólo escribo para ti,

sangre de mi sangre

que exhalando estás la desconocida ruta

que algún día habré de transitar.

Leonardo de la Torre Berumen

Diabla

El diablo sabe a dulce,

pero come salado.

Bendice la riña

y vive del espanto.

Al diablo le gustan las flores,

adora la ropa,

el diablo compra zapatos

y siempre está a la moda.

Al diablo le gusta crear,

el diablo creó al mundo.

El demonio es ágil y suave

cuando se trata de hacer perder el rumbo.

El diablo es bello,

es diurno al pasar los años,

el diablo es misántropo,

el diablo es mujer.

Juan Carlos Hernández García