Matador Arte Nosotros los perros | Page 20

Ustedes, los poetas.

Arte Poética I

Silencio.

La imaginación se encuentra en su punto más alto.

El párrafo se agita y se agiganta en el cacumen.

La tinta del cálamo calamitoso se tibia entre el pulgar, el anular y el índice,

para depositarse en un taft taft continuo en la página en blanco.

Silencio.

Viene

tan

sal

do

don Atlas,

viene cayendo

una cascada cascada.

¡Ah, Shakespeare!

Somos criaturas perversas

que por mera diversión,

hemos matado dioses como si fueran moscas,

hemos matado moscas como si fueran dioses.

Silencio.

El silencio es un arte.

El silencio también es un arduo trabajo,

un estilete hecho con verdadero estilo.

El estilo es el hombre.

¡Ya cállate, pues, Boileau!

Me han reprochado Horus y Harpócrates

y ese otro yo

que desde el espejo me contemplan.

Silencio.

Poetas perversos con versos conversos trabajando.

De todas formas,

Por mucho que me esfuerce,

Allá afuera:

el mundo nunca será mejor.

José Luis Dominguez

Arte Poética II

En lo abrupto de la Sierra Madre Occidental,

un metamorfo y una ondina murmurando,

como un río tenue:

raptemos

al reptil,

mientras escala hacia la cima

y desde la sima

un cimarrón.

Qué desatino

del destino

el estro

de los astros

que se dirigen

como el ratón a su agujero.

Allá, distante, en la ciudad adornada con su vestido de luces,

boca abajo,

como un escarabajo,

tirado sobre su viejo camastro

piensa en todo esto el poetastro,

inmenso,

según él,

insomne,

con el café

riñéndose

con su riñón.

José Luis Dominguez

Mentir

Es mentira decir que te quiero.

Mirarte a los ojos y no darte un beso.

No puedo olvidarte, te amo en serio.

Mi mundo se queda en silencio.

Los problemas se van y es sincero.

Sólo calla y regálame un beso.

Lucía Paola Esquivel Mercado