La interpretación de la
belleza en el arte es muy
relativa, pues algunos busca-
rán en ella elementos clásicos
como: la armonía, el ritmo, la
unidad, el orden, etc. Algunos
más, buscarán elementos muy
simples como: agrado o satisfacción
con los gustos personales. Habrá
quienes no busquen absolutamente
nada en una obra de arte, pero al final
cada individuo emitirá su juicio sobre la
belleza de una obra de arte, juicio que será
válido sólo para él.
Por el contario la belleza del arte, jamás podrá ser relativa. La Belleza
del arte es absolutamente objetiva, no depende del criterio de un individuo.
Pues es arte es bello si no, entonces, no es arte. La Belleza del arte es
otorgada por criterios como: Proporción, claridad, armonía, ritmo, orden,
unidad y una clara tendencia hacia lo perfecto, criterios que son comprensibles
únicamente si el individuo tiene un mínimo de formación y sensibilización
artística. Por tanto al final, nadie, que no sea la belleza, podrá emitir un juicio
sobre una obra.
Por eso es que hemos pasado del arte de lo bello a lo bello del arte.
"David vencedor de Goliat"
Óleo de
Michelangelo Merisi da Caravaggio
"El David"
Obra de
Miguel Ángel
"Cada cosa tiene su belleza, pero no todos pueden verla"
Confucio