En seis, miles: la lucha de la comunidad Campo Maripe desde la fuerza de sus
mujeres
Chela es una de las seis hermanas Campo Maripe, junto con Josefa, Susana,
Martha, Celmira y Mabel, la inan logko. El único varón de la familia, Albino, es el logko
de la comunidad, que tiene origen en estos siete hermanos, y se compone de unas 35
familias. El pueblo mapuche es uno de los casi cuarenta pueblos indígenas que
habitan el territorio argentino
En el 2011 a Agencia de Información Energética de los Estados Unidos anunció
que la formación Vaca Muerta es el yacimiento de hidrocarburos no convencionales
más importante de América Latina. En 2013 se instalaron las primeras torres de
fracking en Campo Maripe. En julio de 2013, los medios que se hicieron eco de lo
sucedido en el sur de nuestro país dejaron ver a estas lamgen en la misma situación,
encadenadas a una torre de perforación, en protesta al acuerdo que el Gobierno
provincial y la empresa petrolera nacional, YPF, habían decidido firmar con la
compañía estadounidense. La noticia recorrió el país, mayormente en tono alentador,
elogiando el descubrimiento de recursos que traerían progreso y autoabastecimiento.
Pero ¿cómo llegaron estas mujeres a poner ellas también el cuerpo, encadenadas
a torres o tranqueras, protectoras de su territorio? ¿Debería llamarnos la atención?
María Piciñam, werken (vocera) del Lof Newen Mapu y coordinadora del Centro de
Educación Mapuce Norgvbamtuleayiñ, explica: “Cuando éramos un pueblo libre, la
mujer mapuche tenía un rol protagónico muy importante que tenía que ver con ser la
poseedora del conocimiento mapuche; sobre todo el rol de la educación estaba puesto
en la mujer.”
Mujer, naturaleza y extractivismo
Para el pueblo mapuche, como para otros pueblos indígenas, el hombre y la mujer
son con la naturaleza: otra fuerza más de la biodiversidad, ni superiores ni inferiores.