Marejadas Rurales y Luchas por la vida CONFLICTOS SOCIOTERRITORIALES | Page 30
MARIO GUADALUPE GONZÁLEZ PÉREZ
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FRANCISCO JALOMO AGUIRRE
Entropía periurbana y transformaciones en el espacio geográfico: la recarga hídrica en el área
ello, la metrópolis navega entre el dilema de escases y provisión de agua, tal
como se verá más adelante.
2. Recursos hídricos metropolitanos: entre la escasez y la
provisión
Los sistemas de detención son considerados comúnmente como una solución
para los problemas de drenaje urbano, porque actúan como un área de
almacenamiento temporal, donde los flujos son puestos en libertad a un
ritmo más lento y predeterminado. En este entendido, el almacenamiento no
reduce el volumen total de la escorrentía, pero aumenta la duración del flujo
al frenarla, lo que reduce las tasas de escurrimiento pico.
En el caso del AMG, el crecimiento poblacional no ha ocurrido de una
manera ordenada o bariónica, de acuerdo con los planteamientos de los planes
parciales de desarrollo expuestos por los diferentes municipios que componen
la ciudad (INEGI, 2015b), sino que este tipo de crecimiento ha tendido hacia
la demanda continua de una mayor dotación hídrica, lo que implica una
mayor construcción de obras de infraestructura hidráulica, con la consecuente
inversión de recursos públicos por parte del Estado.
Lo anterior, bajo un paradigma netamente tecnocrático centrado en la oferta
y la demanda, que ha dejado en el olvido que existen áreas de captación, recarga
y escurrimiento de agua, primando la necesidad social y menospreciando la
necesidad natural y física de dichas áreas, y minimizando la necesidad por
contar con áreas impermeable en el espacio urbano, lo que disminuye los
índices de infiltración y, por ende, la recarga de los acuíferos superficiales y
subterráneos (Jalomo, 2011).
En el transcurso de las últimas cinco décadas se ha triplicado mundialmente
la demanda hídrica (Gleick, 2003), asimismo, la diversificación y presión
sobre las fuentes para el consumo humano, ha conducido a que ríos, lagos
y acuíferos, se vean sobreexplotados a consecuencia del uso desmedido y
deterioro de su calidad. Asimismo, el subsuelo representa también una variable
a considerar, debido al cambio en su composición dificulta la infiltración del
agua de lluvia, situación a la que se suma la ampliación de la mancha de asfalto
con la construcción de vialidades y edificaciones, resultado de la expansión
urbana ya explicada, lo que dificulta la permeabilidad del agua de lluvia, y
la consecuente disminución de la tasa de captación y recarga de los mantos
acuíferos, generando así, impactos negativos relacionados con los recursos
hídricos (Perpiñán y Marbello, 2014).
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