Marejadas Rurales y Luchas por la vida CONFLICTOS SOCIOTERRITORIALES | Page 29

8 MARIO GUADALUPE GONZÁLEZ PÉREZ l FRANCISCO JALOMO AGUIRRE Entropía periurbana y transformaciones en el espacio geográfico: la recarga hídrica en el área cultivo, que en cierta medida por los fenómenos hidrometereológicos e hidrogeológicos causados por las modificaciones de las escorrentías superficiales o los asentamientos diferenciales por la alteración de las condiciones físicas in situ inherentes a ese proceso de construcción se vienen potenciando. En este sentido, resultan evidentes las ventajas que identifican al habitar racionalista y progresivo y la mezcla de estos, en cuanto al acceso a los servicios, aún y cuando su construcción ha ocupado y ocupa espacios considerados territorialmente significativos para la recarga hídrica, a tal grado que debido a su topografía resulta complicado hidráulicamente desalojar los escurrimientos excedentes de las precipitaciones anuales, porque la artificialización superficial incrementa el pico de los caudales, produciendo acumulaciones que complican la maniobrabilidad y desalojo en los conjuntos habitacionales difusos. El aumento poblacional trae como consecuencia un incremento de las necesidades del proceso de multiplicación antrópica, así como una especie de relación causa-efecto determinista, bajo una especie de argumentación de índole newtoniano, donde a una mayor población le correspondería una mayor necesidad de espacio físico para albergar la expansión poblacional. Sobre todo, porque para su habitabilidad se han adoptado estrategias sustentadas en la ocupación horizontal del suelo y en la modificación inevitable y muchas veces irreversible de las condiciones in situ del espacio físico habitado. Esta práctica de hacer ciudad y las premisas que sustentan el proceso de construcción inmobiliaria se prolongan de manera indefinida en un espacio que está limitado físicamente, bajo la consideración de un espacio finito y con características propias de carácter faunístico y florístico, donde la actividad antrópica está transformando indiscutiblemente la morfología de estos, conformando complejas hibridaciones de forma inciertas, cuyas características son los potenciales riesgos y peligros para el proceso del habitar con consecuencias significativas en el futuro mediato. El riesgo y el peligro de habitar el espacio físico está asociado con la probabilidad de que se presenten eventos adversos en el proceso del residir, que se acentúa en la periurbanización del habitar progresivo y racionalista, debido a que sucede sobre pendientes escarpadas propensas a deslaves, tal y como ocurre cuando se construyen viviendas situadas en depresiones topográficas con deficiencias hidráulicas, con propensión para la acumulación hídrica, carentes de controles en casos de inundaciones, como ocurre en el AMG donde la atraviesan y bordean diversos ríos y arroyos, como el Río Santiago, el Río San Juan de Dios, el Río Blanco, el Arroyo Atemajac, el Arroyo La Herradura, entre otros y, se encuentra construida sobre diversas cuencas como la de El Ahogado, San Juan de Dios y la Santiago (Jalomo, 2013), pero a pesar de