—¿Ha pasado algo? ¿Está bien Am erica?
Con la últim a pregunta, m e senté. A pesar de ver el m iedo en m is oj
os, su expresión no cam bió. Sim plem ente suspiró y se sentó conm igo,
m irando la m ano que cogía entre las suy a.
—Sí… Am erica está bien. Llegaron a casa sobre las cuatro de la m
añana. Siguen en la cam a. Es pronto, volvam os a dorm irnos.
Cuando noté cóm o m e latía el corazón dentro del pecho, supe que
no había posibilidad de volver a dorm irm e. Travis m e puso una m ano
en cada lado de m i cara y m e besó. Su boca se m ovía de form a dife-
rente, com o si m e estuviera besando por últim a vez. Me baj ó hasta la
alm ohada, m e besó una vez m ás y después apoy ó la cabeza sobre m
i pecho, envolviéndom e fuertem ente entre sus brazos. Se m e pasa-
ron por la cabeza todas las posibles razones para el com portam
iento de Travis com o si fueran canales de televisión. Lo abracé, tem
iendopreguntar.
—¿Has dorm ido algo?
—No he podido. No quería… —Su voz se apagó. Lo besé en la frente.
—Sea lo que sea, lo solucionarem os, ¿vale? ¿Por qué no intentas
dorm ir un poco? Ya lo arreglarem os todo cuando nos despertem os.
Levantó de golpe la cabeza y m e escudriñó la cara. Vi tanto recelo
com o esperanza en sus oj os.
—¿Qué quieres decir con que lo solucionarem os?
Levanté las cej as, confundida. No conseguía im aginarm e qué había
pasado m ientras estaba durm iendo que pudiera causarle tantaangustia.
—No sé qué ocurre pero estoy aquí.
—¿Estás aquí? Es decir, ¿te vas a quedar? ¿Conm igo?
Sabía que m i expresión debía de haber sido ridícula, pero m e daba
vueltas la cabeza tanto por el alcohol com o por las extrañas preguntas
de Travis.
—Sí, pensaba que lo habíam os hablado anoche.
—Y así fue —asintió m ás anim ado.
Escudriñé su habitación con la m irada m ientras pensaba. Las pare-
des y a no se veían desnudas com o cuando nos habíam os conocido.
Estaban salpicadas de baratij as de sitios en los que habíam os pasado
tiem po j untos, y m arcos negros con fotos m ías, nuestras, de Toto y
nuestro grupo de am igos interrum pían la pintura blanca. Un m arco m