Maravilloso desastre Maravilloso Desastre | Page 294

Capítulo 19 HELLERTON Am erica no había vuelto a Morgan desde su reencuentro con Shepley. Solía faltar al alm uerzo, y sus llam adas cada vez eran m ás escasas. No les echaba en cara el tiem po que estaban recuperando por todo aquel que habían pasado separados. Honestam ente, m e alegraba de que Am erica estuviera dem asiado ocupada para llam arm e desde el apartam ento de Shepley y Travis. Resultaba incóm odo oír a Travis de fondo, y m e daba un poco de celos que ella pasara tiem po con él y y o no. Finch y y o nos veíam os m ás, y egoístam ente agradecía que estuvie- ra tan solo comoyo.Íbamosaclase,comíamosjuntos,estudiábamosjuntosei nclusoKara se acostum bró a tenerlocerca. Se m e em pezaban a adorm ecer los dedos por el aire helado al que- darm e fuera de Morgan haciendo com pañía a Finch m ientras fum aba. —¿Podrías considerar dej ar de fum ar antes de que m e dé un ata- que de hipoterm ia por quedarm e aquí fuera dándote apoy o m oral? —pregunté. Finch se rio. —Te quiero, Abby. De verdad que sí, pero no, no voy a dej ar de fumar. —¿Abby ? Me di m edia vuelta y vi a Parker cam inando por la acera con las m anos m etidas en los bolsillos. Tenía secos sus gruesos labios baj o la nariz enroj ecida, y m e reí cuando se llevó un cigarrillo im aginario a la boca y soltó una bocanada de vaho. —Si lo hicieras así, te ahorrarías m ucho dinero, Finch —dij o con una sonrisa. —¿Qué le ha dado a todo el m undo hoy para que dej e de fum ar? —preguntó él, m olesto. —¿Qué hay, Parker? —pregunté. Sacó dos entradas del bolsillo. —Han estrenado esa nueva película vietnam ita. El otro día oí que