MARAVILLOSO DESASTRE maravilloso_desastre | Page 96

www.lecturaycinecr.blogspot.com Se encogió avergonzado, ya que debía de estar recordándolo. —Empañaste los cristales de Parker, te saqué de su coche y luego intenté… —dijo, agitando la cabeza. Se volvió hacia la puerta y agarró el pomo con los nudillos blancos—. Estás haciendo que me convierta en un psicópata, Paloma —gruñó por encima de mi espalda—. No pienso con claridad cuando te tengo alrededor. —¿Así que ahora es culpa mía? Se volvió. Sus ojos pasaron de mi cara a mi ropa, a mis piernas, luego a mis pies para volver a mis ojos. —No sé. Mi memoria está un poco brumosa…, pero no recuerdo que tú dijeras no. Me adelanté, preparada para argumentar ese pequeño hecho irrelevante, pero no pude. Tenía razón. —¿Qué quieres que te diga, Travis? Miró la pulsera y luego a mí con ojos acusadores. —¿Esperabas que no me acordase? —¡No! ¡Me fastidiaba que te hubieras olvidado! Sostuvo mi mirada con sus ojos marrones. —¿Por qué? —¡Porque si yo hubiera…, si hubiéramos…, y tú no…! ¡No sé por qué! ¡Simplemente estaba cabreada! Se movió furioso por la habitación y se detuvo a unos milímetros de mí. Sus manos tocaron cada lado de mi cara, su aliento era rápido mientras examinaba mi cara. —¿Qué estamos haciendo, Paloma? Clavé primero la mirada a la altura del cinturón, luego empecé a subirla por los músculos y los tatuajes de su estómago y su pecho, y finalmente la posé en la calidez marrón de sus ojos. —Dímelo tú. 96