www.lecturaycinecr.blogspot.com
caminando.
—¿No es rara la manera en que todo el mundo te mira? —me susurró. Echó
una mirada a toda la habitación con mala cara.
—¿Qué pasa? —gritó America—. ¡Meteos en vuestros asuntos, marranos!
Me cubrí los ojos con las manos.
—¿Sabes?, antes daba pena porque se pensaban que era la pobre amiguita
tonta de Travis. Ahora soy mala porque todo el mundo piensa que voy de flor en
flor, de Travis a Parker y vuelta a empezar, como una pelota de pimpón. —Como
America no decía nada, levanté la vista—. ¿Qué? ¡No me digas que tú también te
crees esas chorradas!
—¡No he dicho nada! —protestó.
La miré fijamente con incredulidad.
—Pero ¿eso es lo que crees?
America movió la cabeza, sin decir nada. De repente, no pude soportar las
frías miradas de los demás estudiantes, así que me levanté y caminé hacia el
extremo de la mesa.
—Tenemos que hablar —dije, dando unos golpecitos a Travis en la espalda.
Intenté parecer amable pero la rabia me hervía por dentro y me ponía las palabras
en la boca. Todos los estudiantes, incluida mi mejor amiga, pensaban que estaba
haciendo malabares con dos hombres. Solo había una solución.
—Pues habla —dijo Travis, metiéndose algo empanado y frito en la boca.
Jugueteé con los dedos, notando los ojos curiosos de todo el mundo sobre
mí. Como Travis seguía sin moverse, lo agarré por el brazo y le di un buen tirón. Se
puso de pie y me siguió fuera con una sonrisita en la cara.
—¿Qué pasa, Paloma? —d