MARAVILLOSO DESASTRE maravilloso_desastre | Page 78

www.lecturaycinecr.blogspot.com —¿Una reserva con tan poca antelación? Ese sitio está siempre de bote en bote. —Bueno…, es nuestro restaurante. La mitad, por lo menos. —Me gustan los italianos. Parker condujo al restaurante a la velocidad límite, usando los intermitentes de forma correcta y deteniéndose lo justo en cada semáforo ámbar. Mientras hablaba, apenas apartaba los ojos de la carretera. Cuando llegamos al restaurante, me reí encantada. —¿Qué? —preguntó. —Eres un conductor muy cauto. Me gusta. —¿Diferente de la parte trasera de la motocicleta de Travis? —Sonrió. Debería haberme reído pero la diferencia no me pareció tan buena. —No hablemos de Travis esta noche. ¿De acuerdo? —Me parece bien —asintió, mientras se levantaba de su asiento para abrirme la puerta. Estábamos sentados en un lateral, en una mesa junto a una gran ventana. Aunque yo llevaba un vestido, tenía un aspecto pobre en comparación con las otras mujeres del restaurante. Estaban cubiertas de diamantes y llevaban vestidos de cóctel. Nunca había comido en un sitio tan ostentoso. Pedimos y Parker cerró su menú, sonriendo al camarero. —Y tráiga nos una botella de Allegrini Amarone, por favor. —Sí, señor —dijo el camarero mientras recogía los menús. —Este lugar es increíble —susurré apoyándome en la mesa. Sus ojos verdes se suavizaron. —Gracias, le diré a mi padre lo que piensas. Una mujer se acercó a nuestra mesa. Llevaba el pelo rubio recogido en un moño francés apretado, una veta gris interrumpía las ondas suaves de sus rizos. Intenté no pararme a mirar las joyas que brillaban llamativamente en su cuello, o las que se balanceaban de aquí para allá en sus orejas, pero saltaban a la vista. Sus bizqueantes ojos azules me miraron detenidamente. Rápidamente se volvió a mi pareja. —¿Quién es tu amiga, Parker? —Mamá, esta es Abby Abernathy. Abby, esta es mi madre, Vivienne Hayes. Extendí la mano que ella estrechó de un golpe. Con un bien aprendido movimiento, el interés le iluminó los afilados rasgos de la cara, y miró a Parker. —¿Abernathy? Tragué saliva; me preocupaba que hubiera reconocido el nombre. La expresión de Parker se volvió impaciente. —Es de Wichita, mamá. No conoces a su familia. Va a Eastern. —¡Ah! —Vivienne me miró de nuevo—. Parker se marcha el curso que 78