MARAVILLOSO DESASTRE maravilloso_desastre | Page 76

www.lecturaycinecr.blogspot.com llegó desde la sala. Cerré los ojos con fuerza e intenté calmarme lo suficiente para adormilarme aunque solo fuera unas horas. El despertador dio las tres de la tarde cuando abrí trabajosamente los ojos. Agarré una toalla y mi bata, y me dirigí torpemente al baño. En cuanto cerré la cortina de la ducha, la puerta se abrió y se cerró. Esperé a que alguien hablara pero solo oí la tapa del inodoro golpeando la porcelana. —¿Travis? —No, soy yo —dijo America. —¿Tienes que hacer pis aquí? Tienes tu propio baño. —Shep ha estado allí más de media hora con la mierda de las cervezas. No pienso entrar allí. —Encantador. —He oído que tienes una cita esta noche. ¡Travis está cabreado! —canturreó. —¡A las seis! Es tan dulce, America. Es simplemente… —Mi voz se apagó en un suspiro. Estaba muy efusiva y no es lo mío ser efusiva. Seguí pensando en lo perfecto que había sido desde el momento en que nos habíamos conocido. Era exactamente lo que necesitaba: el polo opuesto a Travis. —¿Te ha dejado sin habla? —dijo con una risita tonta. Asomé la cabeza por la cortina. —¡No quería volver a casa! ¡Podría haber estado hablando con él para siempre! —Suena prometedor. ¿Pero no le parece raro que estés aquí? Metí la cabeza bajo el agua para enjuagarme la espuma. —Ya se lo expliqué. Sonó el ruido de la cadena del inodoro y del grifo que se abría haciendo que el agua saliera fría por un momento. Grité y la puerta se abrió del todo. —¿Paloma? —dijo Travis. America se rio. —Solo he tirado de la cadena, Trav, cálmate. —Oh. ¿Estás bien, Paloma? —Estoy estupendamente. Sal. —La puerta se cerró de nuevo y suspiré—. ¿Es mucho pedir que haya pestillos en las puertas? —America no contestó—. ¿Mare? —Me sabe fatal que lo vuestro no cuajara. Eres la única chica que podría haber… —suspiró—. En fin, no te preocupes. Ahora ya no importa. Cerré el grifo y me envolví en una toalla. —Están tan mal como él. Debe de ser una enfermedad…, aquí nadie tiene sentido común. ¿Te acuerdas de lo mucho que te cabreaba su comportamiento? —Lo sé —asintió. Encendí el secador de pelo y comencé a acicalarme para mi cita con Parker. 76