MARAVILLOSO DESASTRE maravilloso_desastre | Página 302

www.lecturaycinecr.blogspot.com —Nos vemos mañana, Mare. Sabes que quieres ver mi anillo. —Y tu tatuaje —dijo. En su voz se notaba que estaba sonriendo. Cerré el teléfono y se lo di a Travis. El zumbido volvió a empezar y me concentré en la sensación ardiente, a la que siguió el dulce segundo de alivio mientras me secaba el exceso de tinta. Travis se guardó mi teléfono en el bolsillo, me cogió la mano con las dos suyas y se agachó para apoyar su frente en la mía. —¿Alucinaste tanto cuando te hiciste los tatuajes? —le pregunté, sonriendo por la expresión de dolor de su cara. Se revolvió inquieto; parecía sentir mi dolor mil veces más que yo. —Eh…, no. Esto es diferente. Es mucho, mucho peor. —¡Listo! —dijo Griffin con tanto alivio en su voz como transmitía la cara de Travis. Dejé caer la cabeza hacia atrás sobre la silla. —¡Gracias a Dios! ¡Gracias a Dios! —suspiró Travis, dándome palmaditas en la mano. Bajé la mirada hacia las preciosas líneas tatuadas sobre la piel roja e irritada: Señora Maddox —Guau —dije, levantándome sobre los codos para verlo mejor. El ceño fruncido de Travis se convirtió inmediatamente en una sonrisa triunfal. —Es precioso. Griffin sacudió la cabeza. —Si me dieran un dólar por cada hombre tatuado y recién casado que ha traído a su mujer aquí y se lo ha tomado peor que ella…, bueno, no tendría que volver a tatuar a nadie nunca más. —Dime simplemente cuánto te debo, listillo —masculló Travis. —Te haré la cuenta en el mostrador —dijo Griffin. Se notaba que le había hecho gracia la respuesta de Travis. Miré el cromo reluciente y los pósteres de ejemplos de tatuajes que había a mi alrededor, en las paredes, y luego bajé la vista a mi estómago. Mi nuevo apellido brillaba en letras negras, gruesas y elegantes. Travis me observaba orgulloso y después miró su alianza de titanio. —Lo hemos hecho, nena —dijo en voz baja—. Todavía no me creo que seas mi mujer. —Pues créetelo —dije, sonriendo. 302