MARAVILLOSO DESASTRE maravilloso_desastre | Page 274

www.lecturaycinecr.blogspot.com —Sí, pensaba que lo habíamos hablado anoche. —Y así fue —asintió más animado. Escudriñé su habitación con la mirada mientras pensaba. Las paredes ya no se veían desnudas como cuando nos habíamos conocido. Estaban salpicadas de baratijas de sitios en los que habíamos pasado tiempo juntos, y marcos negros con fotos mías, nuestras, de Toto y nuestro grupo de amigos interrumpían la pintura blanca. Un marco más grande con los dos en mi fiesta de cumpleaños sustituía al sombrero que colgaba antes de un clavo sobre su cabecero. Lo miré con los ojos fruncidos. —Pensabas que me iba a despertar cabreada contigo, ¿verdad? ¿Pensabas que iba a marcharme? Se encogió de hombros, haciendo un torpe intento de fingir la misma indiferencia que solía salirle con tanta facilidad. —Eres famosa por ese tipo de cosas. —¿Y eso es lo que te tiene tan disgustado? ¿Te has quedado despierto toda la noche preocupado por lo que pasaría cuando me despertara? Se movió como si le resultara difícil pronunciar las siguientes palabras. —No pretendía que la noche pasada acabara así; estaba un poco borracho y te seguí por la fiesta como un jodido acosador; después te arrastré hasta aquí, contra tu voluntad…, y entonces… —sacudió la cabeza, claramente furioso consigo mismo por los recuerdos que le pasaban por la cabeza. —¿Disfruté del mejor sexo de mi vida? —sonreí, estrechándole la mano. Travis soltó una carcajada, mientras la tensión de alrededor de sus ojos se desvanecía. —Entonces, ¿estamos bien? Lo besé, acariciándole las mejillas con ternura. —Sí, tonto, te lo prometí, ¿no? Te dije lo que querías oír, volvimos a estar juntos, ¿y todavía no estás feliz? —Su cara se arrugó alrededor de su sonrisa—. Travis, para. Te amo —dije, alisando las arrugas de preocupación de alrededor de sus ojos—. Esta absurda ruptura podría haberse acabado en Acción de Gracias, pero… —Espera…, ¿qué? —me interrumpió, inclinándose hacia atrás. —Estaba totalmente dispuesta a ceder en Acción de Gracias, pero dijiste que habías renunciado a intentar hacerme feliz, y yo fui demasiado orgullosa para decirte que quería volver contigo. —¿Me estás tomando el pelo? ¡Solo intentaba facilitarte las cosas! ¿Tienes idea de lo desgraciado que he sido? Fruncí el ceño. —Parecías estar bien después de la ruptura. —¡Lo hacía por ti! Tenía miedo de perderte si no fingía que me parecía bien 274