MARAVILLOSO DESASTRE maravilloso_desastre | Page 212

www.lecturaycinecr.blogspot.com que Travis me dejara irme sin él. Me abroché el cinturón del asiento y apreté los dientes al ver cómo miraba melancólico por la ventana mientras ascendíamos por el cielo nocturno. Ya añoraba la perversión y las tentaciones sin límites que una ciudad como Las Vegas ofrecía. —Es mucho dinero, Paloma. —No. Sacudió la cabeza hacia mí. —Es mi decisión. Me parece que no estás considerando todos los aspectos. —Pues a mí me parece que tú has perdido la cabeza. —¿Ni siquiera piensas considerarlo? —No, y tampoco tú. No vas a trabajar para un criminal asesino en Las Vegas, Travis. Es completamente ridículo que pensaras que podría considerarlo. Travis suspiró y miró por la ventana. —Mi primera pelea es dentro de tres semanas. Me quedé boquiabierta. —¿Ya has aceptado? Parpadeó. —Todavía no. —¿Pero piensas hacerlo? Sonrió. —Se te pasará el enfado cuando te compre un Lexus. —No quiero un Lexus —dije entre dientes. —Podrás elegir el que quieras, nena. Imagínate cómo será entrar en el concesionario que decidas y, simplemente, escoger tu color favorito. —No haces esto por mí. Deja de fingir que sí. Se inclinó hacia mí y me besó el pelo. —No, lo hago por nosotros. Pero ahora no ves lo genial que va a ser. Sentí un escalofrío en el pecho que me recorrió la columna vertebral hasta llegar a las piernas. No entraría en razón hasta que llegáramos al apartamento, y me aterraba que Benny le hubiera hecho una oferta que no pudiera rechazar. Procuré librarme de mis miedos; tenía que creer que Travis me amaba lo suficiente para olvidarse del dinero y de las falsas promesas de Benny. —¿Paloma? ¿Sabes cocinar un pavo? —¿Un pavo? El repentino cambio de conversación me había pillado desprevenida. Él me estrechó la mano. —Bueno, se acerca Acción de Gracias, y ya sabes que mi padre te adora. Quiere que vengas a casa ese día, pero siempre acabamos pidiendo pizza y viendo el partido. Así que había pensado que tú y yo podríamos intentar cocinar un pavo juntos. Ya sabes, para disfrutar del menú típico por una vez en casa de los 212