MARAVILLOSO DESASTRE maravilloso_desastre | Page 191

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—¿ Mick?— El gesto de mi cara se torció por el disgusto—. ¿ Y por qué narices los ha llamado?— America levantó las cejas como si debiera conocer la respuesta.— Tu madre no dejaba de colgarle el teléfono.—¿ Qué quería?— dije, sintiéndome mareada. Apretó los labios.— Saber dónde estabas.— No se les habrá ocurrido decírselo, ¿ no? La cara de America fue todo un poema.— Es tu padre, Abby. Papá pensó que tenía derecho a saberlo.— Se presentará aquí— dije, sintiendo que me ardían los ojos—. ¡ Va a presentarse aquí, Mare!—¡ Lo sé! ¡ Lo siento!— dijo ella, intentando abrazarme. Me aparté de ella y me tapé la cara con las manos. Un par de familiares manos fuertes y protectoras descansaban sobre mis hombros.— No te hará daño, Paloma— dijo Travis—. No le dejaré.— Encontrará una manera de hacerlo— dijo America, mirándome apesadumbrada—. Siempre lo hace.— Tengo que largarme de aquí. Me eché el abrigo por encima y tiré de los picaportes de las puertas de la terraza. Estaba demasiado disgustada como para detenerme y bajar los picaportes mientras empujaba las puertas al mismo tiempo. Cuando unas lágrimas de frustración resbalaron por mis mejillas congeladas, la mano de Travis cubrió la mía. Hizo fuerza hacia abajo y me ayudó a empujar los picaportes, y después, con la otra mano, abrió las puertas. Lo miré, consciente de la ridícula escenita que estaba montando, esperando ver una mirada de confusión o desaprobación en su cara, pero solo me miró con comprensión.
Travis me abrazó y juntos atravesamos la casa, bajamos las escaleras y nos abrimos paso entre la multitud hasta la puerta principal. Los tres luchaban por seguirme el paso mientras yo iba directamente hacia el Charger.
America extendió la mano y me agarró del abrigo, forzándome a pararme en seco.—¡ Abby!— susurró, mientras señalaba a un pequeño grupo de personas. Se arremolinaban alrededor de un hombre mayor y despeinado que señalaba frenéticamente hacia la casa, con una foto en la mano. Las parejas asentían y hablaban sobre la foto entre ellas. Me precipité furiosa hacia el hombre y le quité la foto de las manos.—¿ Qué demonios estás haciendo aquí?
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