www.lecturaycinecr.blogspot.com
—¡No, en absoluto! ¡Apártate, Travis!
—Paloma…
—¿Crees que, como ya no soy virgen, me voy a tirar a cualquiera? ¡Gracias!
—dije, empujándolo.
—No he dicho eso, joder. ¿Es mucho pedir un poco de tranquilidad mental?
—¿Y por qué te dejaría más tranquilo saber si me estoy acostando con
Parker?
—¿Cómo puedes no saberlo? ¡Es obvio para cualquiera menos para ti!
—dijo, exasperado.
—Supongo que lo que pasa simplemente es que soy idiota. Estás sembrado
esta noche, Trav —dije, alargando el brazo para coger el pomo de la puerta.
Me cogió por los hombros.
—Lo que siento por ti… es una locura.
—En lo de la locura no te equivocas —le espeté, apartándome de él.
—He venido todo el camino hasta aquí en la moto practicando mentalmente
lo que iba a decirte, así que escúchame —dijo él.
—Travis…
—Sé que lo nuestro está jodido, ¿vale? Yo soy impulsivo, tengo mal carácter
y tú me calas más hondo que cualquiera. Actúas como si me odiaras y al minuto
siguiente me necesitaras. Nunca hago nada bien, y no te merezco…, pero estoy
jodidamente enamorado de ti, Abby. Te quiero más de lo que he querido a nadie o
a nada jamás. Cuando estoy contigo no necesito beber, ni dinero, ni pelear, ni los
líos de una noche…, solo te necesito a ti. No pienso en nada más. No sueño con
nada más. Eres todo lo que quiero.
Mi plan de fingir desinterés era un fracaso épico. No podía seguir
aparentando que no me importaba nada después de que pusiera todas sus cartas
sobre la mesa. Cuando nos conocimos, algo en el interior de ambos cambió y, fuera
lo que fuera, hacía que