Manual del Entrenador 2011 | Seite 427

MANUAL PARA EL ENTRENADOR
actual y esa es la razón fundamental de consolidar el terreno ganado a través de pequeñas porciones antes de siquiera pretender urdir algo grandioso.
En el DIAGRAMA 7:
Observe los huecos originados con el avance del peón caballo. Prácticamente, cualquier tipo de piezas ahí metidas( alfil y caballo, dama y alfil, hasta caballo y torre con ayuda de un peón) logran dar mate.
Los maestros acostumbran provocar este tipo de avances en la posición enemiga para después invadirlas. Dicha provocación y debilidad-su manejo-forma parte de la estrategia básica en manos del buen ajedrecista que es fácil enunciar pero técnicamente difícil de sostener a la hora de ser llevadas a la práctica.
El jugador promedio sabe que esto es débil pero falla al suponer que es en su práctica de torneos donde aprenderá las maniobras y los golpes tácticos adecuados para hacerse del punto. Mijail Botvinik, llamado el padre de la escuela rusa, sugería que la fuerza de un jugador descansaba en su talento, su carácter, su salud y en mayor medida, en su preparación. Veamos algunos modelos derivados de este avance.
Emil Schallopp-George Gossip Manchester, 1900. Gambito Vienés
1. e4
e5
2. Cc3
Cf6
3. f4
...
El orden de jugadas para un gambito de rey al gusto de Steinitz
[ 5... Ae7; 5... Ag4 ]
…..
d5
4. fxe5
Cxe4
5. Cf3
Cxc3?
6. bxc3
Ae7
7. d4
0 – 0
8. Ad3
Ag4
9. Tb1
Para el buen jugador no es necesario discutir esta jugada pero es de suma importancia para quien comienza pues detrás de ella se esconde lo posicional. Dicho movimiento sin ser brillante y hasta irrelevante en esta partida, guarda para sí el concepto de debilitar la posición enemiga y posibilitar la suma de fuerza por medio de la amenaza aquí sencilla, clara e inobjetable como suele ocurrir en los juegos de Morphy o Capablanca.
Ajedrez 3 Modelo curricular de cinco niveles
119