Manual del Entrenador 2011 | Page 418

MANUAL PARA EL ENTRENADOR Innecesaria, porque quien comienza debe entender que su tarea básica está en familiarizarse con la conexión de casillas de un lado a otro del tablero y en reconocer las rutinarias trayectorias de piezas que hacen posible sus ataques y los del rival (“dama aquí para luego acá”) e imposible, por una mera cuestión matemática: a) De cuántas maneras pueden las blancas empezar una partida juegos de Morphy extraemos una implacable lección: ¿Puede usted y sus alumnos capturar sin dificultad a un rey en el centro? Veamos un ejemplo del buen quehacer. . Blancas: Morphy (sin la torre dama)1 Negras: Aficionado b) De cuántas las negras 1.-e4 2.-Cf3 3.-Ac4 4.-b4 c) ¿Y la segunda jugada, la tercera...? Entender el juego como algo conceptual implica trabajar primordialmente con nociones estratégicas y para ello tenemos el legado primario de Paúl Morphy (18371884) de quien ya se ha hablado y profundizado en los cursos anteriores. Los juegos clásicos del campeón norteamericano son referencia obligada para quien desea perfeccionarse. Morphy es el primer gran jugador que sistemáticamente aplica lo que hoy llamamos los Principios Generales a saber: a) Control del centro b) Desarrollo de piezas c) Seguridad de los reyes A mediados de 1800 una curiosa aunque entendible desatención de los jugadores “profesionales” (y es que ellos no se dedican exclusivamente al ajedrez que ven como un benévolo pasatiempo, por ejemplo, Morphy insistirá férreamente a sus seguidores que él no es ajedrecista ¡sino abogado!), es que ellos no se enrocan o digámoslo así, les es indiferente la oportunidad para hacerlo. Así, de los Ajedrez 3 Modelo curricular de cinco niveles e5 Cc6 Ac5 ... Obsequio típico de esos años y que de hecho reclama vigencia. Las blancas apuntan a ganar el control central vía 5.-c3 y 6.-d4 con mayor espacio para sus piezas a cambio del material entregado (sí, también se cuenta aquí la torre de menos). ... 5.-c3 6.-d4 7.-0-0 Ab4 Aa4 ed ... La falta de material debe compensarse con desarrollo y éste convertirse en ataque para ser eficaz. Hoy día jugadores de alta maestría como el holandés Jan Timman o el alemán Robert Huebner han preferido hablar de desarro