Manual de Administración Deportiva 2014 | Page 314

A. INTRODUCCIÓN
El requisito esencial para el desarrollo de atletas de élite es disponer de entrenadores de alto nivel. Si un entrenador es muy competente, está motivado, tiene presentes las necesidades individuales y sabe resolver los problemas, el proceso de entrenamiento debería conducir a los atletas al éxito.
Si el entrenador tiene pocos conocimientos técnicos o teóricos, carece de experiencia, no tiene la capacidad para dirigir un programa completo, no está motivado o no dispone del tiempo necesario, es probable que el atleta no logre desarrollar todo su potencial.
Entre todas las funciones en el mundo del deporte-ya sea la de atleta, entrenador, administrador o juez- la del entrenador es probablemente la más exigente. Algunos arguyen que es el papel más solitario e intenso en el deporte, así como el que requiere un mayor grado de conocimientos y competencias. La mayoría está de acuerdo en que hacen falta varios años de experiencia para convertirse en un entrenador de categoría mundial.
Uno de los desafíos más difíciles para cualquier deporte que quiera formar atletas de alto nivel es disponer de entrenadores de primera clase y un buen director de alto rendimiento( a veces también llamado director técnico). Incluso los países que cuentan con sistemas deportivos desarrollados, carecen a menudo de programas de entrenamiento organizados, en las universidades u otras instituciones, para preparar a esos líderes para entrenar en alto nivel. Las otras opciones consisten en que el entrenador se forme con el tiempo o importar entrenadores expertos de otros lugares.
A pesar de que todos estamos familiarizados con la labor de los entrenadores, el papel del director de alto rendimiento es menos conocido, en particular para los deportes con recursos o programas limitados. El director de alto rendimiento es el principal estratega técnico, planificador y líder de un programa deportivo de alto rendimiento. Se trata de un profesional que elabora planes a largo plazo y anuales para el programa de alto rendimiento, dirige en los entrenadores y se asegura de que los programas de entrenamiento y competición están bien organizados, fundamentados y aplicados, y de que se logran los objetivos deseados.
B. DESAFÍOS A LOS QUE SE ENFRENTAN LOS ENTRENADORES
Tras la reciente celebración de unos Juegos Olímpicos, se realizó una encuesta en la que se pidió a siete entrenadores de atletas que habían ganado una medalla que hablaran sobre su preparación para los Juegos y los desafíos a los que se habían enfrentado como entrenadores:
• Parece que los entrenadores están bajo un fuerte nivel de estrés, ya que muchos de ellos trabajan en condiciones extremas( muchas horas, poca remuneración, sacrificio de la vida personal y familiar o falta de recursos adecuados para preparar a los atletas).
• Debe existir una compensación adecuada para los entrenadores que trabajan a tiempo completo( o a tiempo parcial) durante varios años. Su contrato como entrenadores debería aportar una seguridad razonable y ciertos beneficios( vacaciones y planes de pensiones). Se trata de una inversión necesaria.
• Idealmente, los entrenadores requieren un tiempo de entrenamiento adecuado, lo que normalmente significa concentrarse en un número reducido de atletas. Necesitan asimismo tiempo para tener una vida familiar“ normal”.
• Los entrenadores personales deben tener la oportunidad de viajar con sus atletas a las competiciones. Se les debería alentar a que asistieran a los Juegos Olímpicos y a que mantuvieran un buen contacto con sus atletas si hay insuficiente apoyo por parte de otros entrenadores del equipo.
En definitiva, estos son los desafíos a los que se enfrentan los entrenadores:
• Limitaciones financieras personales
• Falta de seguridad a largo plazo
• Presión familiar
• Relaciones con la administración de las organizaciones o los clubes y aspectos políticos
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