Manos Al Carbón Septiembre 2026 | Page 24

gastronomía innovadora

Página | 24 cuando la cocina imprime

La gastronomía explora una nueva forma de crear.
La impresión 3D de alimentos comienza a salir del terreno experimental para entrar en la conversación de la alta cocina. No pretende sustituir al cocinero: abre una herramienta para construir texturas, geometrías y experiencias que serían difíciles de conseguir únicamente con las manos.
Una boquilla se desplaza milímetro a milímetro. En lugar de tinta deposita una preparación comestible siguiendo instrucciones digitales hasta construir una pieza tridimensional. El resultado puede parecer más cercano a un laboratorio que a una cocina, pero termina exactamente donde cualquier otra técnica culinaria: en el plato. La impresión 3D de alimentos funciona, en términos generales, mediante la deposición controlada de materiales comestibles— pastas, purés, chocolates u otras formulaciones capaces de mantener una estructura— siguiendo un diseño previamente establecido. Lo interesante no es únicamente la precisión. Es la posibilidad de diseñar físicamente un alimento. La tecnología permite experimentar con formas difíciles de reproducir manualmente y abre líneas de investigación relacionadas con textura, formulación y personalización. En otras palabras, el cocinero comienza a trabajar no sólo con ingredientes, temperatura y tiempo, sino también con archivos digitales y geometría. La conversación dejó de ser exclusivamente futurista. En marzo de 2026, la Guía MICHELIN destacó seis reinterpretaciones de preparaciones mexicanas realizadas en restaurantes de su selección. Una de ellas resulta particularmente reveladora: una carne asada impresa en 3D presentada en el restaurante Animalón, en Valle de Guadalupe, Baja California. El chef Óscar Torres desarrolló una reinterpretación de la carne asada en la que la tecnología participa en la construcción del plato. El caso es interesante precisamente porque la impresión tridimensional no aparece como sustitución de la identidad culinaria mexicana, sino como una herramienta para reinterpretarla. Ahí está una de las preguntas más estimulantes para la gastronomía contemporánea: ¿ qué ocurre cuando una tecnología radicalmente nueva se utiliza para contar un sabor profundamente conocido?
La innovación ya no ocurre sólo en restaurantes El fenómeno forma parte de una transformación mucho más amplia de los sistemas alimentarios. La FAO identifica actualmente tecnologías digitales, inteligencia artificial, sensores, robótica, plataformas digitales, blockchain e Internet de las Cosas entre las innovaciones que están modificando diferentes puntos de la cadena alimentaria. Su informe sobre tecnologías e innovaciones agroalimentarias advierte, al mismo tiempo, que innovar no significa simplemente incorporar tecnología: también importa quién puede acceder a ella y qué problemas consigue resolver.
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