Manos Al Carbón Octubre 2026 | Page 57

moluscos y algas marinas pueden ofrecer servicios ecosistémicos relacionados con la calidad del agua y la creación de hábitats. Sin embargo, no todas las granjas producen los mismos resultados. Los efectos dependen de la ubicación, la especie, la densidad del cultivo, las condiciones ambientales y el manejo de las instalaciones. Por eso, más que considerar regenerativo cualquier cultivo de ostiones, es necesario evaluar sus resultados concretos.
El trabajo silencioso de los filtradores En ambientes costeros, una concentración excesiva de nutrientes puede favorecer el crecimiento desmedido de algas. Cuando esto ocurre, algunos ecosistemas experimentan una disminución del oxígeno disponible, lo que afecta a peces y otros organismos. Los moluscos bivalvos consumen parte de esas partículas
suspendidas. Durante su crecimiento incorporan nutrientes a sus tejidos y conchas. Cuando son cosechados, una parte de esos nutrientes sale del sistema acuático junto con el producto. Este proceso ha llevado a estudiar la acuicultura de bivalvos como una herramienta complementaria para mejorar la calidad del agua. Pero existe una distinción importante: los ostiones no sustituyen el tratamiento de aguas residuales ni eliminan por completo los problemas de contaminación. Su contribución debe entenderse dentro de estrategias más amplias de manejo ambiental.
México tiene una historia propia con los ostiones El cultivo de ostiones no es una novedad importada recientemente a nuestro país. México cuenta con una trayectoria de producción ostrícola en diferentes
regiones costeras. La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural identifica entre las especies cultivadas al ostión japonés, americano, de mangle, de roca y de placer. Su producción se relaciona con estados como Veracruz, Tabasco, Baja California Sur y Nayarit, aunque las especies y los sistemas de cultivo varían según las condiciones de cada región. En algunas zonas se utilizan estructuras suspendidas, mientras que en otras se aprovechan ambientes costeros apropiados para el desarrollo de estos organismos. Este panorama permite comprender que hablar de acuicultura de moluscos en México no significa referirse a una sola técnica ni a una única especie. También significa reconocer el conocimiento de quienes han desarrollado esta actividad durante generaciones.
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