Manos Al Carbón Octubre 2026 | Page 18

Cocinar el mundo sin olvidar el origen

Identidad, aprendizaje y una trayectoria construida entre culturas.
La cocina ha llevado a Maximiliano Sola a recorrer distintos territorios, descubrir productos, trabajar junto a grandes referentes y construir una trayectoria en la que cada etapa ha dejado una huella. De sus raíces argentinas a su desarrollo profesional en Europa y México, su historia se ha construido entre técnicas, culturas y una búsqueda constante por comprender el ingrediente más allá del plato.
Hoy, su propuesta refleja una cocina en evolución. Pescados, mariscos, productos ibéricos y otros ingredientes de gran identidad forman parte de un universo gastronómico en el que el origen, la calidad y el respeto por el producto adquieren especial relevancia. Su trayectoria también se ha extendido a festivales, colaboraciones y proyectos vinculados con una manera más consciente de entender lo que llega a la mesa. Para Manos al Carbón, Maximiliano Sola comparte la historia detrás de su camino profesional, los aprendizajes que transformaron su manera de cocinar y la visión con la que hoy entiende la gastronomía.
1. Tu historia gastronómica comenzó en Argentina, pero la cocina terminó llevándote por distintos países y culturas. ¿ En qué momento sentiste que la gastronomía había dejado de ser solamente una profesión para convertirse en tu manera de vivir y de entender el mundo? Mi comienzo en la gastronomía fue de casualidad y bastante atípico, pero esa anécdota merece otra historia. Convertirla en mi manera de vivir fue algo que se fue dando con el tiempo. Me formé en el Instituto Argentino de Gastronomía en Buenos Aires y después viví nueve años y medio en Europa trabajando en restaurantes con estrellas Michelin, mayormente en España, pero también en Inglaterra. Esa experiencia me permitió conocer otras formas de cocinar y de entender la comida. Cada lugar me llevaba a aprender, a adaptarme y a descubrir el trabajo de su gente. Llevo dieciséis años viviendo en México, donde construí una parte muy importante de mi vida profesional y personal. Y en los últimos años he recorrido muchísimo Centroamérica y América Latina, descubriendo nuevos sabores, técnicas e ingredientes. Ese recorrido sigue despertando mi curiosidad y ampliando mi manera de pensar la cocina. Así, la gastronomía se fue convirtiendo en mi manera de conocer el mundo. Hoy, cuando viajo, me interesa entender de dónde viene un producto, quién lo trabaja y por qué se cocina de determinada forma. Esa curiosidad me acompaña incluso fuera de la cocina, en una conversación con un productor o al compartir lo aprendido con otros chefs.
2. Una parte importante de tu formación profesional estuvo vinculada a cocinas de alta exigencia y a grandes referentes de la gastronomía. ¿ Qué aprendizajes de aquellos años siguen presentes cada vez que entras
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