arte culinario con espíritu mestizo
Mestixa: la cocina donde el mestizaje se convierte en experiencia; una propuesta gastronómica que redefine el mestizaje contemporáneo.
Técnica, identidad y una nueva forma de entender la alta cocina entre tradición y vanguardia; la cocina que desafía fronteras culturales.
En el vibrante y competitivo escenario gastronómico de Tulum, pocos proyectos logran destacar con una identidad clara y una propuesta sólida. Mestixa es uno de ellos. Bajo la dirección del chef Daniken Ramón de Hoyos, este restaurante ha sabido posicionarse como un referente de creatividad, técnica y coherencia culinaria. Su crecimiento no ha sido inmediato ni casual: es el resultado de un trabajo constante, de una exigencia diaria y, sobre todo, de una visión compartida por todo un equipo que entiende la cocina como un ejercicio colectivo, donde cada detalle importa. Para el chef Daniken, el verdadero diferenciador de Mestixa no radica únicamente en la fusión de sabores, sino en la filosofía que sostiene al proyecto.“ Desde la persona que lava los trastes hasta el área de publicidad, todos somos parte del resultado”, afirmó en entrevista para Manos al Carbón. Esa disciplina diaria de corregir, ajustar y mejorar ha permitido que el restaurante evolucione de manera orgánica, sin prisa pero con dirección. Mestixa no busca la perfección inmediata, sino una evolución constante que se percibe en cada plato que sale de cocina. El concepto del restaurante parte de un mestizaje honesto y bien ejecutado entre la cocina mexicana y la asiática, entendida esta última en un sentido amplio: japonesa, china, filipina y del sudeste asiático. No se trata de etiquetas forzadas, sino de diálogo entre culturas culinarias. Platillos como el birriamen, una reinterpretación donde la birria mexicana se encuentra con el ramen japonés, sintetizan esta visión: un fondo profundo de birria, notas de tamarindo, chipotle y especias, noodles perfectamente integrados y elementos que respetan tanto la tradición como la innovación. Otro ejemplo emblemático son los dumplings de cochinita pibil, donde la técnica asiática envuelve sabores profundamente mexicanos. Gyozas rellenas de cochinita, acompañadas de una salsa espesa elaborada a partir de su propio jugo, fermentos asiáticos, achiote, cítricos y notas de naranja, logran una complejidad que define la cocina de Mestixa. Cada platillo es el resultado de múltiples procesos, fermentaciones, fondos y salsas que se elaboran casi en su totalidad dentro del restaurante, reafirmando un compromiso artesanal poco común en la región. Esa complejidad técnica no busca impresionar de forma superficial, sino provocar una experiencia sensorial completa. En Mes-
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Manos al Carbón