capacidad de relacionarse con momentos y lugares, y cuando conseguimos que alguien recuerde un plato después de haber terminado de comerlo, sentimos que hemos logrado transmitir algo más. Queremos que, cuando termine de probarlo, permanezca en su memoria la sensación de haber comido algo verdaderamente propio de esta región. Esa es también parte de la propuesta de El Camarote del Diablito: que cada preparación pueda hablar del lugar, de nuestros productos y de una forma particular de entender la cocina del Caribe mexicano.
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Manos al Carbón