LUMEN VIDENS NÚMERO 1. | Page 62

60 ¡De tu bien a cuántos privas! XIII Hay almas pobres, pobres contigo, ¡Ah, si os quisiera mi Dios Por temor de ser cautivas. Cuanto os odia el mismo infierno! ¡Ah, si ardiera aquí por vos ¡Oh puro amor, a mí puedes Prenderme siempre en tus redes. Como arde aquel fuego eterno, ¡No amar!--- ¡Tormento nefando! Yo quiero morir amando. XVII Mi corazón amoroso Siento que alguien ha robado, XIV El puro amor cruz augura El amante más hermoso Hurto tal hace de grado; Y toda suerte de penas Mas de darme el suyo cuida, Él me aprisiona y tortura Que sin corazón no hay vida. Terminemos estas extensas páginas de la Beata sobre el amor al Sagrado Corazón con una fervorosa oración que ella compuso para expresar los santos ardores que la consumían. ORACIÓN DE UN ALMA ABRASADA DE AMOR POR EL SAGRADO CORAZÓN “Introducidme, oh mi dulce Salvador152, en vuestro Sagrado Corazón y en vuestro Corazón adorable, que es horno ardiente del puro amor, y estaré segura. Espero que me introduciréis, ¡oh mi Jesús y mi Soberano Bien, puesto que os amo, no por las recompensas que prometéis a los que os aman, sino puramente por el amor de Vos mismo. Os amo sobre todas las cosas amables; sobre todas las 152 Librito, volumen II, pág. 479.