LUMEN VIDENS NÚMERO 1. | Page 59

57 manifestada una pequeña muestra de la gloria, ¡Oh Dios mío, en qué transporte de gozo y de deseo me puso! Mi Amado ha consumado en Sí todos mis deseos149 , no dejándome a mí más que pura capacidad de su divino amor, sin otro temor que el de pecar.” Al hablar de sus ejercicios anuales de 1684, decía: “Fui colocada en una morada de gloria y de luz, donde yo, miserable nada, fui colmada de tantos favores, que una hora de este goce es suficiente para recompensar los tormentos de todos los mártires. , Primeramente mi divino Maestro desposó a mi alma en el exceso de su caridad; pero de una manera y por una unión inexplicable, cambiando mi corazón en llamas del fuego devorador de su puro amor, a fin de consumir todos los amores terrenos que se le acerquen.”150. Era tal la perfección del amor de la Beata, que en una visión oyó a los serafines que le decían151. ¡Que habían venido a asociarse a ella con objeto de tributar al Sagrado Corazón continuo homenaje de amor, de adoración y de alabanza.” 3. El amor al Sagrado Corazón es un misterio indecible. La Beata Margarita-María encontraba que eran insuficientes todas las calificaciones que acabamos de indicar a pesar de ser tan variadas y tan bellas y considerándose incapaz de decir todo lo que sabía y sentía sobre el amor que debemos tener al Corazón de Jesús, muchas veces pidió a la poesía sus acentos para cantar este amor y sus misteriosas exigencias; acentos admirables y sublimes aun cuando las reglas del ritmo aparezcan defectuosas: 149 Vida por las contemporáneas, pág. 60. Vida por las contemporáneas, pág. 193 151 Vida por ella, pág. 360 150