LUMEN VIDENS NÚMERO 1. | Page 41

39 Numerosos son los motivos propuestos por la Beata para inducir a las almas a poner toda su confianza en el Sagrado Corazón. No señalaremos más que los principales: I.“Si queremos que el divino Corazón nos contente a su vez92, es menester, ante todo, contentarle con amorosa confianza.- II “El Sagrado Corazón de Nuestro Señor nos ha engendrado sobre el árbol de la Cruz93, por lo cual no nos abandonará, si nosotros no le abandonamos primero.” III El Corazón de Jesús nos ama94 y no nos dejará perecer en tanto que tengamos confianza en Él, nos hará sentir su poder, cuando sea tiempo.” IV.“En cuanto a entrar en su Sagrado Corazón, ¡id!95. ¿Qué teméis, puesto que os invita a que vayáis allí a descansar? ¿No es el trono de la misericordia, donde los miserables son los mejor recibidos, con tal que el amor los presente en el abismo de su miseria?” V. A estos diversos motivos de confianza añade uno la Beata, del cual muchas veces había tenido experiencia, y que debe consolar grandemente a los flacos, los afligidos, los pobres y los pecadores: “El sostén de mi fragilidad 96 , escribía, es que el Señor se complace en glorificar su infinita misericordia sobre las personas más miserables. Motivos tiene mi alma para temer no tener alguna parte en el Paraíso, puesto que no hago nada para adquirirlo.. Pero tengo toda mi esperanza y mi apoyo en los méritos de mi Señor Jesucristo, que quiso ser mi fiador, haciéndome esperar que Él pagará y responderá por mí. [En efecto], jamás he hallado a Dios tan bueno respecto a mí; a pesar de mis infidelidades, no se aparta de mí; así que no tengo 92 Avisos diversos, pág. 463 Aviso 28, pág. 410 94 Aviso 31, pág. 413 95 Carta 86 a la hermana de la Barge, pág. 172. 96 Carta 26 a la M. de Soudeilles, pág. 52. – Carta 25, a la M. de Saumaise, pág. 51. – Carta 38 pág. 76. 93