LUMEN VIDENS NÚMERO 1. | Page 37

35 como a mi buena madre, que este amable Corazón me impele sin cesar a amarle.” Las cualidades precedentes exigen otra, sin la cual no podrían llegar a toda su perfección. 12 El amor al Sagrado Corazón debe ser militante. A este amor principalmente deben aplicares estas palabras de Nuestro Señor: “El reino de los cielos padece violencia”81 Escribía la Beata a uno de sus directores 82 “Mi reverendo Padre: Se ha apoderado de mí gran deseo de conversar con vos de cosas espirituales y participaos el que tengo de entrarme más adentro, de sumergirme en esta sublime mar del amor de Dios; y como conozco que el conductor es el Espíritu Santo, os ruego encarecidamente que me obtengáis que me reciba en su navío. Pero como no se debe embarcar para viaje tan importante sin armas con que combatir, os quedaré muy agradecida si, por intercesión vuestra, puedo tener prácticamente este puro amor de Dios.” Todos los que quieran amar verdaderamente al Corazón de Jesús, que mediten estas últimas palabras: “No debemos embarcarnos para viaje tan importante sin armas con que combatir.” El Sagrado Corazón dice, a todos los que quieren consagrarse a su servicio, que se preparen para la prueba y para la tentación: Fili, accedens ad servitutem Dei..... praepara animam tuam ad tentationem83 81 San Mateo, XI, 12. Carta 131, pág. 284. 83 Eclesiast., II, 1. 82