LUMEN VIDENS NÚMERO 1. | Page 36

34 el bien que el Sagrado Corazón nos dé a conocer que desea de nosotros; Él es bastante rico para recompensarlo todo. “¡Sí! Seamos fieles, constantes y activos; no sabré repetirlo bastante por el daño que nos vendrá de lo contrario.” Dirigiéndose a las novicias, añade la sierva de Dios: “Os digo muy particularmente que si 78 después de todas las bondades y liberalidades del Sagrado Corazón para con vosotras llegáis a relajaros y disgustaros de la fidelidad que os pide y que le habéis prometido, creo que no será menos liberal en severidad para vengarse de vuestras ingratitudes. [Tened cuidado] Ya os lo he advertido muchas veces, en ese caso estaré en contra vuestra. “El Corazón divino de nuestro buen Maestro os dará a conocer las liberalidades que os reserva79 a medida que le seáis fieles sobre todo entre las contradicciones y humillaciones, que debéis recibir como prendas de su amor, sin desperdiciar ninguna ocasión ; es el medio de agradarle. “Os recomiendo, pues, que améis a este adorable Corazón, no omitiendo nada de lo que quiera de vosotras; yo le rogaré para que nunca os separéis de su puro amor, lo que sé que no queréis hacer. Os he dicho más de lo que pensé decir, y aun algunas veces más de lo que quisiera; pero sea el Señor bendito en todo y su Sagrado Corazón amado, alabado y glorificado eternamente. Amén. Esta fidelidad que la Beata Margarita-María aconsejaba a los demás, era el objeto de sus constantes preocupaciones. Por esta razón se encuentran en muchas de sus cartas peticiones como esta: “No me negaréis el socorro de vuestras oraciones80 (decía a la madre de Saumaise), para que corresponda a los movimientos de la gracia del Señor. Su Sagrado Corazón es conmigo siempre tan generoso que me veo como un compuesto de sus misericordias, y os confieso, 78 Aviso 47 Avisos 28, 33 y 46. – Carta 72 80 Carta 37, pág. 55 79