Otra de las soluciones que se han planteado ante la acumulación de residuos
plásticos ha sido la madera plástica. Esta ha sido una innovación desde hace ya una
década, surgiendo del abandono de desperdicio de madera como tarimas de carga,
muebles deteriorados y desde luego la acumulación de desechos plásticos en
nuestros vertederos. Los materiales compuestos de madera (MCM) y plástico son
materiales formados generalmente por plástico reciclado y maderas como pino, cedro,
etc. Su composición tiene una mezcla plástica continua denominada matriz (incluye
PE, PP, PVC, etc.) y otra constituida de fibra o polvo de madera. Ambas son
construidas en hornos a 230 °C para la fusión de ambas. Además de fibras de madera
y plástico, pueden contener otros materiales de relleno (ligno-celulósico o inorgánico).
Por otro lado algunas fibras que pueden sustituir un porcentaje de la madera o/y el
plástico pueden ser rellenos a base de fibras, ejemplo fibras de celulosa, cáscara de
maní, bambú, paja, etc.
Además cabe resaltar que se ha disminuido la tala de árboles para la construcción de
muebles para el hogar y cocina, haciendo estos materiales ecológicos y más
duraderos en comparación con los elaborados de madera en su totalidad.
Este tipo de madera es utilizada para elaborar bases para pizarrones escolares,
escritorios, etc.
Respecto a la madera natural tiene ventajas tales como:
•
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No es atacada por los insectos xilófagos.
No se pudre con la humedad.
No obstante también tiene el inconveniente de que ciertos solventes como el benceno,
el hexano y algunas cetonas (diluyentes de barniz) pueden atacarla.