INVIERNO
El blanco es su color y el frio se destaca,
En esta estación del año que grandes fiestas regala.
Las altas cimas montañosas, de gruesas nieblas se engalanan,
Donde yacen esos copos que el invierno nos depara.
Ya no hay campos ni flores ni nada, que tras la gruesa capa de hielo nos deleite la mirada.
Pero esos copos que de blanco la llenaran,
Producirán como brillos de estrellas en las noches claras.
Estación igual que todas en tiempo calculada, aunque para los que habitamos,
Nos resulte más que larga.
Días cortos y noches amplias, son lo que nos entrega, esta estación helada.
Invierno.
Ya solo su nombre habla sin hablar.
Dice mucho sin mediar palabra, que se haga denotar.
Lo vamos sintiendo poco a poco, como se apodera y se inmiscuye en el otoño, aún sin terminar.
Su sola palabra da frio al pensar. Al oírla tan solo nombrar.
Calles vacías es su carta de presentación,
Ante las personas arropadas que no muestran satisfacción.
Gentes protegidas de sus vientos insistentes,
Mezclados con copos de blanco nuclear,
Llenan las aceras de las calles solitarias
Que bien tarde, se comienzan a llenar.
Época de cortos días y noches eternas, en las que el hogar,
Se convierte en nuestro mejor lugar para estar.
Chimeneas encendidas para el calor encontrar,
y superar ese frio que nos tocó lidiar.
Troncos chispeantes que nos dan intimidad,
Donde abrazarnos al ser querido y así, el calor hallar.
Muy juntos, casi un solo ser crear,
Fundiendo las pieles heladas, en ese fuego ancestral.
Bellos paisajes me sorprenden en mi mirar.
Montañas de cumbres nevadas en blanco virginal,
Deleitan las miradas indiscretas que en ellas osan posar,
Nadie canturrea en el ambiente.
Los pájaros emigraron al calor buscar.
Las flores se marchitaron hace días,
Y pocas veremos en este lugar.
Algunas que se asoman,
Entre las nieves tímidas ante mi observar,
Deleitando mi mirada,
Con su belleza magistral.