LOS OJOS DEL PERRO SIBERIANO los ojos del perro siberiano | Page 54
Tincho_1712
XXXVII
El día del entierro comprendí por qué en las películas los funerales se filman siempre
con lluvia. En el cementerio donde lo enterraron los pájaros cantaban, había flores, el
césped brillaba. Comprendí que la luz del sol es despiadada, son las sombras las que
nos protegen.
Ningún gesto se escapa de la vista de los demás. Ningún rictus de dolor. Con tanta
luz, tanta claridad, era más dramática aún la idea de la muerte.