LOS OJOS DEL PERRO SIBERIANO los ojos del perro siberiano | Page 30

Tincho_1712 Yo me quedé sentado en su despacho llorando en silencio un largo rato. Cuando salí, todos se habían acostado. Eran miles las cosas que no podía entender, lo único que sentía era que había algo que no encajaba con el mundo. Y que ese algo era yo.