Los cuadernos G y H de Burdeos CUADERNOS G Y H BURDEOS REVISADO | Page 80

80 utilizados por los sectores populares aprovechando los momentos en que se helaban lagos y ríos. Este tipo de patinaje sobre hielo es por tanto de una antigüedad superior a los patines de ruedas. Es en 1813 cuando Jean Garcín, construyó unas ruedas de madera que patentaría dos años des- pués con notable éxito. Creó una Escuela de Patinaje, pero la práctica de los aprendices provocó numerosos accidentes que motivaron el cierre de la Escuela y de sus actividades. Goya tiene dibujos acuarelados de patinadores en grupo que parece ser fueron realizados antes de su presencia en Burdeos, pero creo que no está suficientemente investigada esta parte de su producción en lo que respecta a nuestro país, puesto que los que encontramos en los dibujos bor- deleses son posteriores a los acuarelados antes citados. Goya fue también un pintor dominical, de los juegos, del ocio, del recreo. Nunca ajeno a lo que acontecía al pueblo lo pintó también cuando era dichoso, cuando salía a las plazas, a las afueras, a tomar el sol jugando y cuando se divertía. Es por ello que no podían faltar algunos de estos dibujos como Locos patines. El ejercicio físico está presente en la obra de Goya de una forma u otra como reflejo de la sociedad del momento o, quizás, de la opinión que esa sociedad le merecía; la actividad física se convierte en un elemento más para manifestar la visión lúdica como las imágenes de patinadores en grupo y la más negra y siniestra de la realidad, como en la que aparece un viejo sentado en un columpio, una imagen extraña inusual y perturbadora que contrasta con el cartón para tapiz diseñado para el dormitorio de los Príncipes de Asturias en el Palacio de El Pardo, que contiene también un columpio, pero inmerso en una escena claramente bucólica, de acuerdo con la tendencia heredada de la pintura francesa. El dibujo Locos patines vuelve a mostrarnos la curiosidad que despiertan en Goya algunos artilu-