"Lo confieso: ¡no puedo vivir sin ti!" Curso 2016/17 | Page 94

El joven limpió sus lágrimas con la manga de su camisa, se enderezó y sonrió. "Este es mi testimonio, y tras lo que he vivido, y después haber vencido mis demonios, me da gusto poder explicar a alguien lo que las adicciones te pueden causar. En mi caso, el peor castigo fue perder a mi padre y no haberme podido despedir de él. Pero, como yo, hay jóvenes que han vivido cosas mucho peores. Muchos jóvenes que yo he conocido durante mis tiempos de oscuridad, oscuridad que ahora se ha convertido en luz, en amor, en felicidad.". Limpió su garganta. “Muchas gracias por haberme entrevistado". Fue así como concluyó nuestro encuentro, un joven que, con total sinceridad, nos ha contado su vida y me ha revelado aspectos muy privados de su experiencia. Sin duda, le estoy muy agradecido. 94