EL RELOJ DEL TIEMPO
por Miriam Liuzzi y Giorgia Dimauro
Era el 15 de abril de 2012, Rodrigo estaba paseando por las calles de
Barcelona, cuando una mujer se acercó a él y le dijo:
“Querría regalarte este reloj que pertenecía a mi hijo Fernando,
muerto en el 2008.”
Rodrigo respondió:
“¿Por qué quieres regalármelo?”
La mujer le dijo que le había elegido a él porque se parecía mucho a su
hijo. Rodrigo aceptó el reloj y quiso ofrecer un café a la mujer. Los dos
fueron a una cafetería allí cerca y ella empezó hablar de Fernando. La
mujer explicó a Rodrigo que en realidad el reloj pertenecía a su padre, es
decir al abuelo de Fernando. Los dos se despidieron y Rodrigo volvió a
casa, donde él se dio cuenta de que el reloj indicaba las 11:30 mientras
eran las 18:30. Mientras Rodrigo estaba cambiando la hora en el reloj, de
86