"Lo confieso: ¡no puedo vivir sin ti!" Curso 2016/17 | Page 85

Al día siguiente, al despertarse, se dio cuenta de que no estaba sola. Había de hecho un mono que estaba tratando de despertarla para ofrecerle un plátano; inmediatamente se hicieron amigos entre ellos. Cada día que pasaba, se hicieron más y más amigos, pero la chica siempre pensaba en sus padres y lloraba todas las noches; el mono, preocupado, decidió ayudarla a comenzar a construir una balsa. Después de una semana la balsa estaba preparada y regresó a su casa, pero los padres no aceptaron el mono de Nim. Entonces Nim se escapó y regresó a la isla en la que podría vivir feliz con su amigo. 85