libro digital con las historias elaboradas en colaboración, los archivos au-
dio y, eventualmente, los vídeos basados en las mismas historias.
Finalmente, una mayor adaptabilidad tendría que ser ofrecida a los
distintos centros y a su alumnado según sus necesidades y potencialida-
des para que el producto final sea fruto de una colaboración. pero sin que
este constituya una barrera por las dificultades técnicas y que, en cambio,
se convierta en un medio para incluir los diferentes posibles aportes de los
alumnos participantes en el hermanamiento electrónico. Es de esperar
que cada uno pueda ofrecer su contribución según aptitudes particulares
y exigencias personales porque solo a través de una cooperación flexible
se pueden crear las bases para una sociedad inclusiva.
119