Literatura BDSM Cincuenta sombras más oscuras | Page 439
—Bueno, ha sido una forma interesante de empezar la noche.
Le sonrío con dulzura. Él baja la mirada hacia mí, y aparece de nuevo su
mirada irónica. Gracias a Dios.
—Tiene usted el don de quedarse corta, señorita Steele. Como siempre. —
Se lleva mi mano a los labios y me besa los nudillos, y entramos al salón, donde somos
recibidos con un aplauso súbito, espontáneo, ensordecedor.
Oh, Dios. ¿Cuánta gente hay aquí?
Echo un rápido vistazo a la sala: están todos los Grey, Ethan con Mia, el
doctor Flynn y su esposa, supongo. También está Mac, el tipo del barco; un
afroamericano alto y guapo —recuerdo haberle visto la primera vez que estuve en la
oficina de Christian—; Lily, esa bruja amiga de Mia, dos mujeres a las que no conozco
de nada, y… oh, no. Se me cae el alma a los pies. Esa mujer… la señora Robinson.
Aparece Gretchen con una bandeja de champán. Lleva un vestido negro
escotado, el pelo recogido en un moño alto en lugar de las coletas, y al ver a Christian
sus pestañas aletean y se sonroja. V