Literatura BDSM Cincuenta sombras más oscuras | Page 408

la expresión de Christian se altera levemente. Sabe que ahora soy consciente de lo que se propone, y no le importa en absoluto. —Iba a llevarte el desayuno a la cama. Se me acerca con arrogancia, me rodea los hombros con el brazo, me levanta la barbilla y me planta un beso apasionado y sonoro en los labios. ¡Tan impropio de Cincuenta! —Buenos días, Anastasia —dice. Tengo ganas de reñirle y de decirle que se comporte… pero es su cumpleaños. Me sonrojo. ¿Por qué es tan posesivo? —Buenos días, Christian. Feliz cumpleaños. Le dedico una sonrisa y él me la devuelve. —Espero con ansia mi otro regalo —dice sin más. Me pongo del color del cuarto rojo del dolor y miro nerviosamente a José, que parece como si se hubiera tragado algo muy desagradable. Aparto la vista y empiezo a preparar el desayuno. —¿Y qué planes tienes para hoy, José? —pregunta Christian con fingida naturalidad, sentándose en un taburete de la barra. —Voy a ir a ver a mi padre y a Ray, el padre de Ana. Christian frunce el ceño. —¿Se conocen? —Sí, estuvieron juntos en el ejército. Perdieron el contacto hasta que Ana y yo nos conocimos en la universidad. Fue algo bastante curioso, y ahora son auténticos colegas. Vamos a ir de pesca. —¿De pesca? Christian parece realmente interesado. —Sí… hay piezas muy buenas en estas aguas. Unos salmones enormes. —Es verdad. Mi hermano Elliot y yo pescamos una vez uno de quince kilos. ¿Ahora se ponen a hablar de pesca? ¿Qué tendrá la pesca para los hombres? Nunca lo he entendido. —¿Quince kilos? No está mal. Pero el récord lo tiene el padre de Ana, con uno de diecinueve kilos. —¿En serio? No me lo había dicho. —Por cierto, feliz cumpleaños. —Gracias. ¿Y a ti dónde te gusta pescar? Me desentiendo. No me interesa nada de todo esto. Pero, al mismo tiempo, me siento aliviada. ¿Lo ves, Christian? José no es tan malo. *** Cuando llega la hora de que José se marche, el ambiente entre ambos se ha relajado bastante. Christian se pone rápidamente unos vaqueros y una camiseta y, aún