Literatura BDSM Cincuenta sombras más oscuras | Page 395

Acompañamos a Carrick y a Grace al vestíbulo. A mi espalda, puedo oír que Mia y Ethan mantienen un acalorado intercambio en susurros, pero no escucho lo que dicen. Mia sonríe tímidamente a Ethan, que la mira boquiabierto y menea la cabeza. De repente ella cruza los brazos y gira sobre sus talones. Él se frota la frente con una mano, visiblemente frustrado. —Mamá, papá… esperadme —dice Mia de pronto. Quizá sea tan voluble como su hermano. Kate me da un fuerte abrazo. —Ya veo que aquí han pasado cosas muy serias mientras nosotros disfrutábamos ajenos a todo en Barbados. Es bastante obvio que vosotros dos estáis locos el uno por el otro. Me alegro de que no le haya pasado nada. No solo por él… también por ti, Ana. —Gracias, Kate —murmuro. —Sí. ¿Quién iba a decir que encontraríamos el amor al mismo tiempo? Sonríe. Uau. Lo ha admitido. —¡Y con dos hermanos! —exclamo riendo nerviosa. —A lo mejor acabamos siendo cuñadas —bromea. Yo me pongo tensa, y entonces Kate se me queda mirando otra vez, con esa cara de: «¿Qué es lo que no me has contado?». Me sonrojo. Maldita sea, ¿debería decirle que me ha pedido matrimonio? —Vamos, nena —la llama Elliot desde el ascensor. —Ya hablaremos mañana, Ana. Debes de estar agotada. Estoy salvada. —Claro. Tú también, Kate. Hoy has hecho un viaje muy largo. Nos abrazamos una vez más. Luego ella y Elliot entran en el ascensor detrás de los Grey, y se cierran las puertas. José está esperándonos junto a la entrada cuando volvemos del vestíbulo. —Bueno, yo me voy a acostar… os dejo solos —dice. Yo me sonrojo. ¿Por qué resulta tan incómoda toda esta situación? —¿Sabes ya cuál es tu habitación? —pregunta Christian. José asiente. —Sí, el ama de llaves… —La señora Jones —aclaro. —Sí, la señora Jones me la enseñó antes. Menudo ático tienes, Christian. —Gracias —dice él educadamente. Luego se coloca a mi lado y me pasa el brazo sobre los hombros. Se inclina y me besa el cabello. —V a comerme lo que me ha preparado la señora Jones. Buenas noches, oy José.