Literatura BDSM Cincuenta sombras más oscuras | Page 354

bolso. ¡Oh, no, José! —¡Hola! —Ana, hola… Observo a Cincuenta, que me mira con recelo. «José», articulo en silencio. Me observa impasible, pero se le endurece la expresión. ¿Cree que no me doy cuenta? Devuelvo mi atención a José. —Perdona que no te haya llamado. ¿Es por lo de mañana? —le pregunto a José, pero con los ojos puestos en Christian. —Sí, oye: he hablado con un tipo que había en casa de Grey, así que ya sé dónde tengo que entregar las fotos. Iré allí entre las cinco y las seis… después de eso, estoy libre. Ah. —Bueno, de hecho ahora estoy instalada en casa de Christian, y él dice que si quieres puedes dormir allí. Christian aprieta los labios, que se convierten en una fina y dura línea. Mmm… menudo anfitrión está hecho. José se queda callado un momento para digerir la noticia. Yo siento cierta vergüenza. Ni siquiera he tenido la oportunidad de hablar con él sobre Christian. —Vale —dice finalmente—. Esto de Grey… ¿va en serio? Le doy la espalda al coche y camino hasta el otro lado de la acera. —Sí. —¿Cómo de serio? Pongo los ojos en blanco y me quedo callada. ¿Por qué Christian tiene que estar escuchando? —Serio. —¿Está contigo ahora? ¿Por eso hablas con monosílabos? —Sí. —Vale. Entonces, ¿tienes permiso para salir mañana? —Claro. Eso espero, y automáticamente cruzo los dedos. —